The Act Of Killing

«Está prohibido matar; por lo tanto, todos los asesinos son castigados, a menos  que maten en grandes cantidades y al sonido de las trompetas». Con esta cita de Voltaire inicia esta surreal, y escalofriante aventura de construcción y destrucción del ejercicio documental. Anwar Congo es el mago que lleva la trama: un personaje carismático, con capacidad innata para el desdoble, pero con una mancha que inicia pequeña, y que se va ensanchando en el trayecto: es un genocida con más de mil muertes a cuestas.

Joshua Oppenheimer, crea una obra maestra, que quizás dicte  el epitafio del género documental, ya que por momentos no sabemos lo que estamos viendo. Pasamos sin chistar del más horrendo sopor, al tour por todas las vertientes cinematográficas con asesinos reales, jubilosos  de haber liquidado de las maneras más horrendas a “viles comunistas”, y con una película dentro de la película, que deviene en oda al cine Kitsch, underground.  Todo esto con un gobierno indonesio más que cómplice, auspiciador de generaciones formadas en el odio y miedo como ideologías.

Los victimarios se interpretan a sí mismos   con tácticas de asesinatos adquiridas de sus admiradas películas hollywoodenses. Pero igual de impresionante, es que ellos mismos luego calzan la piel de las víctimas. Haciendo de esto un conflicto humano. Matar  es inherente a los hombres, por lo que nosotros espectadores, dejamos de juzgar moralmente.
Qué  merece todos los premios? Por supuesto, pero más que eso, Joshua ha creado una pieza con una carga social demasiado grande, que merece ser exhibida masivamente como un monumento a la desvergüenza y a la complicidad de los grandes países occidentales que han aupado a un régimen hipercorrupto durante 50 años.
“El horror” Walter Kurtz, “El Horror” Joseph Conrad, está aquí. Apocalipsis Now. Apocalipsis siempre. Qué pena. Qué maldita impotencia.

Calificación: 5/5

Por: Edwin Cruz