Mommy

El quinto grito del canadiense más influyente en el planeta cine es furioso como siempre, pero maduro. No le pasa factura la incontinencia visual como en anteriores trabajos.

La fortaleza del filme radica en sus personajes: madre, hijo y vecina tienen gracia, profundidad y colores psicológicos vastos.

Osado Xavier Dolan, quien en formato 1:1  elimina la información widescreen, centrando toda la atención en el drama emocionante y visceral.

Cuando escasamente se abre a la dimensión cine entra en juego la justificación asolada de la felicidad. Brillantes los tiempos muertos musicales que proporcionan informaciones capitales sobre el pensamiento libertario y crítico del realizador hacia el establishment. La América de los estadounidenses nuevamente es su blanco favorito.

Y para el final, una gran enseñanza: En la vida, muchas veces, el amor no alcanza.

Radiante pulsación artística.

Calificación: 5/5

Por: Edwin Cruz