Mad Max: Fury Road

La gran virtud del realizador George Miller es su falta de pretensiones. Acción jadeante sin falsas promesas de profundidad argumentales. No obstante, hay suficiente trasfondo, pues las heridas sapiens infringidas al planeta están a flor de piel. Ese lastre justifica la dialéctica en que se desarrolla ‘Fury On The Road’: el western pos apocalíptico y la violencia como carta de presentación. Única forma de supervivencia.

Admirable el uso concienzudo de la tecnología en el filme; Miller recurre mayormente a los dobles de acción y a las explosiones reales, realzando el ambiente distópico. Un poco de resistencia análoga muy bien justificada por la nada desértica.

Sin grandes prestancias, el cuerpo actoral está a la altura: el atormentado Max Rockatansky ( Tom Hardy) es puro instinto superviviente.  Imperator Furiosa  (Charlize Theron) es el cerebro. La autora intelectual. Dueña de la utopía necesaria en tiempos de muerte. Nux, ( Nicholas Hoult) el más interesante caracter. Su evolución subrayada genera picos dramáticos más consistentes.

Autos mutantes, estrambotismo, muerte, diesel y polvo. Mad Max es una inyección adrenalítica. 120 minutos dura la dosis.

Calificación: 3.5/5

Por: Edwin Cruz