Enemy

“Le he preguntado a mi sombra a ver como ando, para reírme, mientras el llanto con voz de templo rompe en la sala regando el tiempo”. Así reza el Silvio Rodríguez de sus inicios con la “Era está pariendo un Corazón”, himno definitivo al florecimiento de las ideas diferenciadoras, al arte comprometido. Como ‘Enemy’, maravillosa y obtusa puesta en escena del canadiense Denis Villeneuve. Cada vez menos encontramos  una película que exprese abiertamente el deseo de ser cine. La ruta de partida, y más bien de todo el kilometraje, es la historia de dobles opuestos: Adam es  un  rombo profesor de historia. Su cansino estilo de vida experimenta un vuelco dramático al conocer y cambiar roles con un actor idéntico a él. Reconozco que en principio veía esta peli con una decepción grande, dada mi aversión a la palomitera y  efectista ‘Prisoners’, del mismo Villeneuve,  que  estrenara luego  de  ’Enemy’ en 2013. Pero nada que ver: aquí no hay giros tramáticos falsos ni personajes innecesarios. El desdoble y consensuado descenso a la locura que experimenta el torturado  Jake Gyllenhaal,  le permite facturar una de las mejores interpretaciones de su carrera. La historia es una adaptación del guionista español Javier Gullón de la novela ‘El Hombre Duplicado’, de José Saramago. Y contrario a los tintes sarcásticos y humorísticos del libro, Gullón exprime el horror: escoge el terror psicológico kafkiano- una endemoniada araña parece gobernar los destinos de su protagonista- dando paso a un Villeneuve que plantea una composición gélida, de incertidumbre  y  macabras apariciones reinantes.

En el reparto se destaca una expresa ausente Mélanie Laurent, esa novia que busca el placer por el placer, y que luego tiende a pagar su cuota lúdica; que se contrapone a la resignada esposa en Sarah Gadon. Este personaje, que se pinta como ideal, se va transando peligrosamente. La atmósfera de pesadilla nos trae una y otra vez como evocación al mejor David Lynch. Por eso  es causalidad que una musa del gran realizador estadounidense, Isabella Rosellini, caracterice a la tiránica madre del personaje de Gyllenhaal.

Advertimos que este filme no es para entender de golpe y porrazo: no hay acomodaticias voces en off, ni diálogos que expliquen lo que pasa.- como muestra, la “inoportuna” interrupción de la radio que bien pudo aclarar muchas cosas al expectante espectador- Como toda película que maneje sub textos inteligentes, tiene que estudiarse en más de una ocasión para obtener diversos niveles de comprensión. Si la vemos de esa forma, de varias formas, ‘Enemy’ es una experiencia *asombrosa.

*Léase como una palabra casi extinta en la era totalitaria del entretenimiento.

Calificación: 5/5

Por: Edwin Cruz