Carmita (2013)

La primera sensación que me deja el filme es la de visionar una versión documental de ‘Sunset Boulevard’: un palacete desvencijado, y una glamorosa estrella que no pudo mantener su brillo.

La vida de Carmita Ignarra merece ser contada. Esta mirada al presente nano, de una mujer de belleza monumental, que tuvo absolutamente todo a sus pies, y al mismo tiempo mandaba con precisión maestra las oportunidades al carajo.

Lo de Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán es un sello más que distintivo: las locaciones cobran vida en sus filmes, se funden a sus protagonistas. La presencia de Laura Amelia delante de la cámara, siendo testigo de la obsolescencia del lugar, ayudando, profanando secretos para comprender a ese ser especial, intempestivo y apasionado, nos representa como espectadores.

Road Movies al interior del ser. Es el mantra hasta el momento del tándem Cárdenas-Guzmán. Sin ser chamanes. Sin filiación religiosa. Así se hace arte. De anónimos. De humanos.

Calificación:
5/5

Por: Edwin Cruz