12 Years a Slave

12 Years a Slave, de Steve McQueen, 2013

Steve McQueen demuestra un perfecto manejo de la receta, de ese método irresistible para un Oscar, pero se reserva un detalle muy particular, que por momentos refresca la fórmula: “Fassbender”, extraordinario!. Chiwetel Ejiofor,  correcto y Brad Pritt parece sobrar.

La forma narrativa, la sumisión de sus buenos y la vileza de sus malos hacen de 12 Years a Slave un film más preocupado por el efectismo que por la reflexión. La mano de hierro de McQueen hace provechoso efecto en el resto de sus actores. Preciosa fotografía y aires de grandeza rodean la película.

Hacer una obra como Hunger (opera prima del director) es un arma de doble filo, porque después de romper esquemas, el cambio se mal interpreta.

En fin, buena película, pero con muchos lugares comunes. Compárenla con Manderley, de Von Trier, y comprenderán mejor lo que le reclamo al inglés.

Calificación: 3/5                                                                                                           

Por: José Maracallo